Vigente desde el 21 de agosto de 2026
Estas condiciones rigen el uso de Cartas que se abren (Postal Forever) y la compra de una carta. Al crear o pagar una carta, aceptas lo que sigue. Léelas: están escritas para ser claras, no para esconder nada.
El servicio Cartas que se abren (Postal Forever) lo opera Hugo Echeverri Jaramillo, identificado con C.C. 98.665.959, con domicilio en Medellín, Colombia («nosotros»). Puedes escribirnos a hello@postalforever.com.
Importante — quién cobra
El pago no lo procesamos nosotros. El vendedor de registro es Lemon Squeezy, LLC: es quien te cobra, quien emite la factura y quien declara y paga el impuesto (IVA/VAT/GST) de tu país. Tu relación de pago es con ellos; la creación y entrega de la carta, con nosotros.
Una carta conmemorativa digital: un sobre, un sello, una carta ilustrada, una dedicatoria y, según el plan, tu voz, un video y una foto. Se entrega por un enlace privado, por correo y —si lo indicas— por WhatsApp. Es un producto digital, no un objeto físico: no se envía nada por correo postal.
Léelo antes de pagar
Por tratarse de contenido digital que se entrega de inmediato, al confirmar el pago solicitas expresamente su ejecución inmediata y reconoces que, una vez entregada la carta, pierdes el derecho de desistimiento y el pago no es reembolsable.
Esto es conforme al artículo 16.m de la Directiva 2011/83/UE de la Unión Europea y a las normas equivalentes de protección al consumidor de otros países. Si un cobro fue un error evidente, un duplicado o la carta nunca se entregó por causa nuestra, escríbenos: esos casos sí los resolvemos.
Al subir texto, fotos, video o audio, declaras y garantizas que:
Podemos retirar o no entregar una carta cuyo contenido incumpla lo anterior, y conservar lo necesario para atender un requerimiento de autoridad. Tú eres el único responsable del contenido que subes; nos mantienes indemnes frente a cualquier reclamo de un tercero derivado de él (ver punto 9).
El plan Legado permite programar una carta para que se abra en una fecha futura. Por su naturaleza sensible, aplican reglas propias:
Guardamos tu carta y sus archivos durante 5 años contados desde el día en que se abre. Si la programaste para dentro de mucho tiempo, la guardamos hasta esa fecha y 5 años más. Antes de que ese plazo termine te avisamos tres veces (15 días, 2 días y 1 día antes) para que la descargues. Cumplido el plazo, podemos eliminarla. La copia que descargues es tuya para siempre y no depende de que este servicio siga existiendo.
Hasta cuándo se puede programar. La apertura se puede fijar como máximo a 25 años desde hoy. No aceptamos fechas más lejanas, y no es una limitación técnica: es que no queremos prometer lo que no podemos garantizar. Si necesitas una fecha que nadie puede saber hoy —el día que alguien se case, o el día en que ya no estés—, la manera honesta no es un calendario a cuarenta años: es descargar la carta y dejarla en manos de una persona de tu confianza.
Si alguna vez tenemos que cerrar
No vamos a desaparecer en silencio. Si este servicio deja de funcionar —por la razón que sea— nos comprometemos a tres cosas: avisar con al menos 90 días de antelación a todas las direcciones que tengamos; entregar por adelantado todas las cartas que estuvieran programadas, con una nota que explique por qué llegan antes de tiempo; y dejar abiertos los enlaces de descarga durante esos 90 días. Una carta pagada no se pierde porque nosotros cerremos: se adelanta.
Es la promesa que sí podemos cumplir, y por eso es la que hacemos. Ninguna empresa puede garantizarte que existirá dentro de 25 años; lo que sí podemos garantizarte es que, si tuviéramos que cerrar, tu carta saldría antes y tendrías 90 días para descargarla.
Cláusula de blindaje
El servicio se presta «tal cual». En la máxima medida que permita la ley, nuestra responsabilidad total frente a ti por cualquier reclamo no superará el importe que pagaste por la carta en cuestión. No respondemos por daños indirectos, lucro cesante, pérdida de datos, ni por fallos ajenos (proveedores de pago, correo, internet o del dispositivo de quien recibe la carta).
Indemnidad: nos mantienes libres de todo reclamo, pérdida o gasto (incluidos honorarios de abogado) que surja del contenido que subiste o del incumplimiento de estas condiciones por tu parte. Nada de esto limita derechos que la ley te reconozca como consumidor y que no puedan renunciarse.
No respondemos por incumplimientos causados por hechos fuera de nuestro control razonable. Si algún día cerramos el servicio, se aplica lo que ya prometimos en el apartado de custodia: aviso con al menos 90 días, entrega adelantada de las cartas programadas y enlaces de descarga abiertos durante ese plazo. Ese es el estándar, y no otro.
Estas condiciones se rigen por las leyes de la República de Colombia. Antes de acudir a los tribunales, te pedimos escribirnos para buscar una solución. Esto no priva a quien compre como consumidor en la Unión Europea de la protección de las normas imperativas de su país de residencia.
Podemos actualizar estas condiciones. La versión vigente es siempre la publicada en esta página, con su fecha. Los cambios no afectan a compras ya realizadas.
Estos textos protegen tu relación con quien te compra y cumplen los marcos aplicables al día de su última revisión. No sustituyen la revisión de un abogado colegiado, recomendable antes de operar con alto volumen o en un país con exigencias propias.
Estas condiciones valen tal como las lees. Las publicamos en ocho idiomas y todas obligan por igual: la que aceptas es la de tu idioma.
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